Si algún día me diera por abrir un restaurante, cosa poco probable pues es muy sacrificado, tendría que servir no sólo para comer. Sería un sitio donde la gente, a través de la comida, construyera, destruyera y recompusiera sus emociones, un lugar parecido a aquél mítico y célebre Pub de la televisión de los 80, “Cheers”, con aquella maravillosa sintonía cuyo estribillo decía
Where everybody knows your name,
And they're always glad you came…
Las mesas de Cane-Cheers estarían cubiertas por manteles de diseño exclusivo de la afamada creadora internacional Dª Así es la Vida de Lo que Hay que Ver, para que nada más sentarte, entiendas que no hay nada nuevo bajo el sol y todo tiene solución. Sabrás que puedes salir de allí con tus emociones, sensaciones, deseos (todo bueno y/o malo) reconvertido en aquello que te gustaría, y no en lo que erróneamente, crees que necesitas.
En Cane-Cheers sólo habría menús prácticos y pensados para los fines oportunos. Que tú, si entras en ese momento sensiblón y tierno que te ha provocado el ver al bebé recién nacido de tu mejor amiga, pues pedirías el
Menú Babitas
Ensalada Aliñada con Talco
Volován de Nubes
Filete Nenuco con Salsa Potito
Natillas Maternizadas
Que te pilla ese día en que te revuelve las tripas ver cómo alguien mezquino e inepto consigue parecer inteligente a base de sus estrategias, dejándote a ti como un imbécil, pues te pides el
Menú Lanzallamas
Ensalada de Besos Pinchosos
Tortilla de Cerebros Malvados
Merluza al Pisotón
Flan de Bilis
Que tienes un día magnífico, en el que por fin sientes que los problemas se hacen pequeños, que tus objetivos y metas se van cumpliendo… pues el
Menú Esperanza
Entradas Surtidas de Estimación
Verduritas Crudités Bañadas en Salsa de Deseos Cumplidos
Redondo de Satisfacción
Bizcocho de Placer en Capas de Palmaditas
Que no consigues salir de la encrucijada y el miedo te hace ver caminos alargados y sinuosos, pues te pides el
Menú Con Un Par
Pinchos de Coraje
Ensalada de Esfuerzo, Aliento y Vigor
Huevos Bien Puestos Sobre Velos de Autoengaños con guarnición de Gallardía
Milhojas Flambeadas con Licor de Ilusión
Que te has enamorado y llegas a Cane-Cheers como flotando… pues el
Menú Ilusión
Ensalada Melosa Bañada en Reducción de Sentido Común
Sopa de Amor con Tropezones Invisibles
Canelones Restregones a la Salsa Empalagosa
Helado de Miradas Doradas
Que es justo al revés y me llegas con el corazón partío… pues el
Menú Reconfortante
Ensalada Cariñosa
Consomé de Sonrisas
Berengenas Rellenas de Te Quieros a la Salsa de Amigos
Macedonia de Frutas Maceradas en Reducción de Penas de Amores y Picadita de Sapitos Verdes
En fin, que en Cane-Cheers todo sería posible y tal vez, mientras esperas en la barra una mesa libre tomándote un vinito de la casa, de denominación de origen Quetecreestúeso, podrías encontrarte con tu mismísima Hada Madrina zampándose un pincho de Tortilla de Reconciliación con uno Mismo.
Sería un éxito, estoy segura. Porque para empezar, tengo yo una extensa lista de clientes para la inauguración.
Y si en lugar de estar yo de Camarera con mi delantal de color rosa y cintas de abrazos, fuera cliente, entraría pausadamente y después de mirarme en ese espejo blancanievero, me sentaría en una mesa de la zona Cactus Floridos, y pegadita a la vidriera rosa, miraría al Camarero y le diría…
Un Menú Reconfortante, rápido, señor…!!


