Eres el punto de mi i, el ojal de mi botón, el cordón de mi zapato, mi camiseta azul, mi pata de gallo más bonita, la mariposa de mi garganta, mi segunda adolescencia, la madura pasión, el cascabel de mi boca, mi wonderbra, los brillantes de mis ojos, la lima de mis tristezas, mi cálido aroma, la mano que mece mi corazón, mi almohada de plumón, la caricia de mi alma, .... y me gusta, me gusta, me gusta, me gusta, y hasta lo que no me gusta, me gusta.
No me gusta quien se empeña en ponerse calcetines verdes, llevarlos eternamente, y/o ponérselos a los demás. No me gusta quien se equivoca de pies, cada uno tiene los suyos.
Me gusta bajar temprano a la piscina, cuando todavía no hay nadie.
Me gusta leer tranquilamente sin que nadie me interrumpa.
Me gusta emocionarme leyendo, "Monólogos de una mujer fría", de Manuel Halcón, precioso... en general, me gusta emocionarme. Me gusta Anita, su protagonista. Me gusta Pepita, su amiga. Me gusta Jesús, el hombre raro pero auténtico. No me gusta Tina. Este libro me ha recordado a "Tenemos que vernos", de María Tena, que tanto me gustó también.
Y más me gusta quién me lo regaló. Te quiero Lur.
Me gustan los tomates gigantes de la huerta de mi padre, ojalá pudiera haceros y compartir con vosotros una ensalada gigante sólo con estos tomates, con buen aceite y orégano.
Me emocionan mis padres, sobre todo mi padre.
No me gusta que las vecinas parlanchinas interrumpan mi paz piscineril.
No me gustan sus conversaciones repetitivas y monotemáticas.
No me gusta pasar mala noche.
No me gusta echar tanto de menos.
No me gusta quien se empeña en ponerse calcetines verdes, llevarlos eternamente, y/o ponérselos a los demás. No me gusta quien se equivoca de pies, cada uno tiene los suyos.
Me gusta bajar temprano a la piscina, cuando todavía no hay nadie.
Me gusta leer tranquilamente sin que nadie me interrumpa.
Me gusta emocionarme leyendo, "Monólogos de una mujer fría", de Manuel Halcón, precioso... en general, me gusta emocionarme. Me gusta Anita, su protagonista. Me gusta Pepita, su amiga. Me gusta Jesús, el hombre raro pero auténtico. No me gusta Tina. Este libro me ha recordado a "Tenemos que vernos", de María Tena, que tanto me gustó también.
Y más me gusta quién me lo regaló. Te quiero Lur.
Me gustan los tomates gigantes de la huerta de mi padre, ojalá pudiera haceros y compartir con vosotros una ensalada gigante sólo con estos tomates, con buen aceite y orégano.
Me emocionan mis padres, sobre todo mi padre.
No me gusta que las vecinas parlanchinas interrumpan mi paz piscineril.
No me gustan sus conversaciones repetitivas y monotemáticas.
No me gusta pasar mala noche.
No me gusta echar tanto de menos.
Y hay cosas y personas que si no me fueran tan indiferentes, podrían incluso no gustarme.
