A través de un correo electrónico que no es en el que está inscrito este blog, me ha llegado este comentario:
"Rosa te ha enviado un enlace a tu blog:
Debe ser triste y muy frustante no tener oficio ni beneficio y vivir en una nube...Este es un blog de una persona egocentrica, petarda y de muy mal gusto."
Rosa me llega con una dirección de remitente que guardo. Yo no tengo a nadie en mi libreta de direcciones con esa ídem.
No es difícil pensar que Rosa no es Rosa. No me es difícil adivinar quién es Rosa. Más que nada por la tontuna que muestra escribiéndome a un correo electrónico que no figura en ninguna parte del blog. De modo que me conoce, y sabe quién soy.
Rosa dice que es muy triste y frustante no tener oficio ni beneficio y vivir en una nube; que soy egocéntrica, petarda y de muy mal gusto.
Creo que queda claro que Rosa no me aprecia nada. (Esto es una ironía, no sea que Rosa no la sepa interpretar). El caso es que Rosa, a estas alturas, ya debería saber qué feliz soy de no tenerl-a-o entre mis relaciones habituales. También debería saber qué poco influye su opinión sobre mi estado de ánimo y sobre mi banal y superficial vida. (Esto de banal y superficial es otra ironía, Rosa).
Todos hemos tenido en algún momento, a una Rosa en nuestra vida. Todos conseguimos echar de ella alguna vez, a una Rosa.
Yo ni siquiera espero que Rosa tenga una vida feliz junto a alguien que la quiera (esto NO es una ironía). Y no lo espero porque no soy capaz de expresar qué poco me importa Rosa y su felicidad o no felicidad.
Me importa la mía, y sí, mal que le pese a Rosa, soy feliz. Soy feliz con mis amigos y amigas, con mi gente, y mi sapito azul. Ellos me dan toda la felicidad y todo el afecto que todas las Rosas del mundo unidas podrían quitarme jamás.
Por cierto Rosa, "egocéntrica" lleva acento en la segunda "e". Es por mencionar mi prepotencia, que se te ha olvidado.
Peace & Love para Rosa.
.
